¿QUÉ ES LA FIBROSIS QUÍSTICA?

La fibrosis quística es una enfermedad heriditaria, autosómica recesiva frecuente en la raza caucásica. Se trata de una enfermedad generalizada de las glándulas exocrinas, caracterizada por un transporte anormal de electrolitos, que conduce a una enfermedad crónica obstructiva de los pulmones, insuficiencia pancreática exocrina y aumento de la cantidad de electrolitos en el sudor.

UN POCO DE HISTORIA

Cuando se describió la fibrosis quística a finales de la década de 1930 se creía que las manifestaciones eran fundamentalmente gastrointestinales, porque la mayoría de los enfermos fallecían por malnutrición. Posteriormente se comprobó que es una enfermedad multisistémica. En el momento en que se comenzó a corregir la carencia de enzimas que modificaban su deficiencia mejoró el estado nutritivo y pasó a ocupar un lugar preferente la afectación pulmonar, que constituye la principal causa de morbi-mortalidad en estos enfermos.

A pesar de los grandes avances logrados en el tratamiento sintomático, que han mejorado la supervivencia hasta los 30 años de edad, la fibrosis quística sigue siendo la enfermedad genética que ocasiona más muertes en las personas de raza blanca.

Actualmente conocemos mejor la base genética de la enfermedad, su defecto fundamental y la fisiopatología de la afectación pulmonar. Estos avances se están reflejando en nuevas estrategias terapéuticas de manera que ahora se puede concebir la posibilidad de corregir en un futuro definitivamente el trastorno hereditario.

CÓMO SE MANIFIESTA

La enfermedad suele manifestarse por problemas respiratorios asociados con manifestaciones digestivas, diarrea crónica y retraso del crecimiento. Esta es la forma de presentación más frecuente. Sin embargo, a lo largo de la vida pueden aparecer signos y síntomas que configuran la historia natural de la enfermedad.

En el recién nacido se observan:  retraso en la evacuación del meconio, ictericia prolongada o anemia, hipoproteinemia y edemas. No es infrecuente que se manifieste con ileo meconial y peritonitis meconial. En el lactante las alteraciones respiratorias pueden ser la primera manifestación: tos de tipo “tosferina”, broncoespasmo o bronconeumonías de repetición. No es raro etiquetar a estos niños de asmáticos o alérgicos. Suelen aparecer en este periodo los primeros síntomas de insuficiencia pancreática. Este cuadro va empeorando durante la edad preescolar y escolar, haciendo un cuadro clínico más florido, con múltiples complicaciones fundamentalmente pulmonares, infecciones constantes que destruyen el pulmón conduciendo a la muerte. El trasplante pulmonar puede representar la última opción terapéutica en estos pacientes.

 

Progresos en la investigación de la Fibrosis Quística

1989 La Fundación Norteamericana apoya a los científicos que descubren el gen de la fibrosis quística y la proteína alterada del mismo (CFTR): Lap Chee Tsui Y John R Riordan del Hospital for Sick Children en Toronto y S. Collins de la Universidad de Michigan.

1990

Varios investigadores realizan experimentos de terapia génica en sus laboratorios.

1991

Se continúan investigando nuevos fármacos para modificar el defecto génico de la fibrosis quística. Se sugiere que el ATP-UTP puede ser útil para modificar la viscosidad del moco de los pacientes con fibrosis quística.  

1992

La Fundación Norteamericana apoya las investigaciones que crearon el primer modelo animal de Fibrosis Quística, lo que permitió avanzar en la investigación sobre terapia génica y otras terapias farmacológicas.

Las nuevas tecnologías permiten producir grandes cantidades de la proteína CFTR en el laboratorio, lo que facilita tratamientos efectivos in vitro.

Los científicos desarrollan nuevos métodos de terapia génica introduciendo vectores virales en las fosas nasales y en el pulmón de los pacientes con fibrosis quística.  

 

1993

Se intensifican los estudios de la terapia génica en USA, en el Reino Unido y otros países europeos.

Los científicos de la Universidad de Iowa publican las primeras modificaciones de las membranas celulares de pacientes con fibrosis quística corregidas por medio de terapia génica.

Se aprueba la Dornasa alfa (Pulmozyme) cinco años después de su síntesis en laboratorio para utilización en pacientes con fibrosis quística.  

1994

Se inician dos estudios adicionales sobre la terapia génica.

Se dan las primeras dosis repetidas de terapia génica a pacientes con fibrosis quística.  

1995

Un estudio de 4 años de duración que demuestra que la administración de ibuprofeno reduce la inflamación pulmonar de los pacientes con fibrosis quística.

Se inicia el primer estudio con terapia génica aerosolizada y comienza el primer estudio de terapia génica utilizando liposomas como vectores no virales.

Comienza un nuevo estudio de terapia génica usando el adenovirus como vector en pacientes con fibrosis quística.  

1996

Se realiza un nuevo estudio de terapia génica en la Universidad de Stanford  utilizando también adenovirus.

Investigadores de la Universidad de Iowa encuentran la primera evidencia que permite explicar por qué los pacientes con fibrosis quística son tan susceptibles a la infección bacteriana crónica por Pseudomonas.

Más de 100 pacientes inician su primer tratamiento experimental con terapia génica en USA.

 

1997

Se aprueban los estudios en fase I del CPX en pacientes con fibrosis quística. El CPX parece corregir los productos de la proteína defectuosa del gen de la fibrosis quística.

Científicos de la universidad de Pennsylvania identifican una molécula que podría explicar la conexión entre los defectos de las células de los pacientes con fibrosis quística y las infecciones pulmonares.

Se realiza el mapa de la estructura de la Pseudomonas aeruginosa lo que permite desarrollar nuevos fármacos frente a la misma.

La Food and Drug Administration aprueba la tobramicina en solución para inhalación (TOBI). Este antibiótico mejora la función pulmonar de los pacientes con fibrosis quística, reduciendo el número de hospitalizaciones.  

1998  

Se crea un programa para estimular a las compañías farmacéuticas a que desarrollen nuevos tratamientos para pacientes con fibrosis quística.

Este programa proporciona la infraestructura necesaria para favorecer los estudios clínicos en fases precoces.

Se inician estudios en fase I en Baltimore con Duramicina. La duramicina parece que corrige el movimiento de cloro y sodio de las vías aéreas de los fibrosis quística.

Se aprueban los estudios en fase II con DMP777, un fármaco antielastasa que modifica la viscosidad del moco.

Utilización de Meropenem en fase III, un nuevo antibiótico anti -Pseudomonas.

Se continúan los estudios con Fenilbutirato en fase Ib utilizado como terapia reparadora de la proteína.  

1999 Se pone nuevamente de actualidad el papel de los ácidos grasos en la patogenia y tratamiento de la FQ.
Se demuestra que la administración de ácido docosahexanoico (DHA) a ratones-CFTR+ produce una mejoría en la morfología del páncreas y del intestino y reduce la infiltración de neutrófilos inducida por Pseudomonas en el pulmón.
El disbalance entre el ácido araquidónico aumentado, y el DHA disminuido, en las células de los pulmones y páncreas podría explicar los síntomas de la FQ. Trabajos experimentales demuestran la normalización de esta situación con la administración de un lípido sintético que integra DHA independiente de la lipasa pancreática y que consigue eliminar los síntomas en ratones CFTR-.

 

2000 Consenso Europeo sobre el tratamiento de la infección por Pseudomonas aeruginosa.
Múltiples trabajos hacen énfasis en la importancia del despistaje neonatal, demostrando la mejor situación nutricional de los pacientes diagnosticados en el periodo neonatal.

 

2001 Se demuestra la utilidad de la azitromicina como tratamiento antiinflamatorio-inmunomodulador en pacientes con FQ.
Se demuestra el efecto antiinflamatorio de los antileucotrienos.
Se demuestra la utilidad de la administración de beta-carotenos como antioxidantes en pacientes con FQ.

 

2002 Puesta en marcha por la Fundación Americana de FQ de una red nacional para el desarrollo de estudios multicéntricos, que permita acelerar los resultados sobre la eficacia de nuevos fármacos aplicables a estos enfermos.
Nuevos estudios con azitromicina demuestran su eficacia en la mejoría de la función pulmonar y en la reducción de hospitalizaciones.

 

2003 Se inician estudios en fase II con dextrano en aerosol. Este tratamiento podría prevenir la adherencia de P. aeruginosa y Burkholderia cepacia a las células del pulmón.
En diciembre de 2003, el Dr. Jim Hu, de Toronto, describe un nuevo vector para la terapia génica.

 

2004 Científicos de la Universidad de Carolina del Norte crean un ratón con una patología similar a la de los pacientes con FQ.
La asociación canadiense de Fibrosis Quística comunica que la edad media de los pacientes con FQ en su país ha aumentado de 35,9 años en 2001 a 37 años en el 2002.

 

2005 Se publica en New England Journal of Medicine un prestigiosos estudio sobre los genes modificadores y su influencia en la gravedad de la FQ.
En el Congreso Americano de FQ se comunican algunos resultados prometedores con antioxidantes y suero salino hipertónico.
En estudios en fase III con aztreonam aerosolizado se demuestra que es un fármaco seguro.

 

2006 Investigadores de Australia publican en el New England Journal of Medicine un estudio con suero salino hipertónico, demostrando su eficacia y seguridad en estos pacientes. Los pacientes que realizaron este tratamiento tuvieron menos exacerbaciones pulmonares y mejoraron su función pulmonar.

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© Fundación "Sira Carrasco" para la ayuda a la Fibrosis Quística